Historia:
¿Quién es Ronald Blankenstein?
Cuando a Ronald Blankenstein de niño se le preguntaba lo que quería ser de mayor ya sabía con seguridad que quería ser técnico de televisores.
Sin embargo, Ronald tardó más de 35 años en entrar en el mundo de los televisores y además a través de un largo rodeo.
Al principio Ronald siguió el camino de su padre, que igual que sus hermanos trabajaba en la industria gráfica. Con diecisiete años Ronald ya pudo llamarse impresor de libros diplomado. La empresa donde aprendió la profesión estaba especializada en revistas y su pasión por las publicaciones siempre ha acompañado a Ronald. En aquel entonces la industria gráfica pasó por una revolución evolutiva(de impresión con tipos de plomo a impresión en offset) y muy pronto Ronald comprendió que allí estaba su porvenir.
Tenía 21 años cuando empezó a trabajar por cuenta propia como cajista de composición en frío. Los cajistas de composición en caliente utilizaban todavía plomo y de una línea compuesta, se fundía el molde de impresión con plomo líquido, que a través de un procedimiento fotográfico se reflejaban en placas para impresión en offset.
Gracias al IBM-composer se podía componer electrónicamente mucho más barato. Los clientes eran sobre todo editoriales por lo que la pequeña empresa se especializó en suministrar las páginas listas para ser impresas en las imprentas.
No mucho después al taller de composición se unía también una imprenta, donde sobre todo se imprimían publicaciones. Disponiendo de los conocimientos era lógico editar revistas de forma autónoma y de esta manera la empresa creció hasta convertirse en una editorial especializada en revistas.
En 1978 se introdujeron en el mercado las primeras videograbadoras, lo que era un punto de referencia para una nueva revista llamada“Video Uit & Thuis”. Además de ser el editor, Ronald también fue el redactor jefe de esta revista. Casi diez años estuvo involucrado en el desarrollo revolucionario de la nueva electrónica, una época en que visitaba muchas ferias y fabricantes en todo el mundo.
La editorial-imprenta fue comprada por un grupo grande de empresas editoriales.
Ronald se mudó a España en 1988 para recuperarse del eterno estrés de fechas límites que acompaña el proceso de editar revistas.
Por su puesto era uno de los primeros con una antena parabólica de 3 metros en el tejado, con la que buscaba el horizonte y el cielo. En 1989 la primera cadena holandesa “Veronique” empezó a emitir a través del satélite (más tarde rebautizada como “RTL-4”). Esta cadena sólo se podía recibir con una antena parabólica costosa con un diámetro de al menos 2 metros, pero para muchos residentes holandeses esto no constituía ningún impedimento para pedir a Ronald que les instalara alguna.
En un breve periodo de tiempo la demanda creció tanto que ya no se podía trabajar desde la cochera y además surgió una demanda de otros productos, como televisores, videos y equipos de alta fidelidad.
Blankenstein Satellite Systems se ha desarrollado hasta convertirse en una empresa que provee proyectos personalizados listos para ser usados. Con una plantilla de diez personas, ningún proyecto se escapa de nuestras manos, pero “quien lo poco despreció, a lo mucho no llegó” y por eso Blankenstein es conocido como el mejor servicio postventa de la costa.
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